Programa de Gestión de la Calidad del Aire de Honduras (Gobierno de Honduras 2008)
La contaminación atmosférica urbana, la contaminación del aire en interiores y el inadecuado suministro de agua potable son las áreas que representan los retos más grandes a la salud de la población hondureña.
En 2004, el Departamento de Estadísticas de la Secretaría de Salud de Honduras reportó más de un millón de casos de atención médica por enfermedades respiratorias. El 27% de estos se registró en Tegucigalpa y la mayor parte corresponde a la atención de niños menores de 5 años.
Un estudio reciente del Banco Mundial estimó que más de 500 muertes prematuras al año podrían ser atribuibles a la contaminación del aire urbano en Honduras. La población afectada está integrada por personas mayores, cuya vida es acortada por la exposición a los niveles actuales de contaminación atmosférica. En conjunto, los costos de la contaminación del aire urbano y del aire en interiores ascienden al 1.2% del PIB hondureño.
A solicitud de la Secretaría de Recursos Naturales y Ambiente de la República de Honduras (SERNA), el Centro Mario Molina desarrolló un proyecto de Plan Nacional de Gestión de Calidad del Aire que recomienda políticas que privilegien el transporte sustentable, la generación de electricidad limpia y eficiente, el apoyo a la industria limpia y competitiva, la restauración ecológica y el fortalecimiento de la calidad del aire para proteger la salud y el bienestar de la población urbana hondureña.
Estas medidas permitirían la reducción de las concentraciones en el aire ambiente de partículas inhalables (PM10 y PM2.5) y de precursores de ozono; así como la disminución de las emisiones de dióxido de carbono. Asimismo, el establecer las bases de un sistema de gestión de la calidad del aire aseguraría la consolidación de un proceso de toma de decisiones con metas de corto, mediano y largo plazo, para reducir gases de efecto invernadero.
De manera adicional, se recomienda un sistema de detección temprana de incendios que facilite su prevención, aplicación de medidas para su control, lo cual reduciría la propagación y minimizaría los daños que estos generan a los ecosistemas y a la calidad del aire.
Contacto: Diana Noriega
Email: dnoriega@centromariomolina.org

