Elaboración de Políticas y Estrategias para la Comunicación Orientadas a la mejora de la Calidad del aire en la ZMVM (GDF 2006-2007)

La Ciudad de México ha adquirido dimensiones de megalópolis y continúa creciendo e intensificando sus actividades urbanas y de servicios. Las medidas de los últimos 15 años para reducir los efectos de la contaminación atmosférica han disminuido contaminantes como plomo, bióxido de azufre y monóxido de carbono. Sin embargo, las concentraciones de ozono y de partículas finas aún exceden con frecuencia las normas de calidad del aire y causan afectaciones graves en la salud de los habitantes del Valle de México.

A la fecha, la percepción pública sobre la gravedad del problema ha bajado, pues se han reducido notoriamente las fuentes contaminantes y el programa de contingencia atmosférica se aplica con poca frecuencia. En contraste, la información sobre cambio climático y temas vinculados  con el daño a los ecosistemas están constantemente presentes en los medios de comunicación nacionales e internacionales.

En el Valle de México, aún hay fenómenos que inciden sobre la contaminación atmosférica y que aún no se han estudiado desde la perspectiva de gestión de la calidad del aire; por esto, pueden presentarse escenarios no previstos para los próximos 10 años

En este contexto, la Comisión Ambiental Metropolitana (CAM) encargó al Centro Mario Molina un proyecto de políticas y estrategias de comunicación para mejorar la calidad del aire en la Zona Metropolitana del Valle de México (ZMVM). Como resultado de esa revisión, se presentaron recomendaciones para mitigar los efectos negativos al medio ambiente.

De manera particular, se recomendó revisar los asuntos relacionados con la “chocolatización” de la flota vehicular, el tráfico inducido a las vías de circulación rápida (como ocurre con los segundos pisos), contaminación por motocicletas (las cuales no cuentan con regulación ambiental); así como revisión de las emisiones de fuentes no carreteras como sucede con la maquinaria agrícola y de construcción que son altamente contaminantes.

También se concluyó que existe la necesidad de expedir normas para la aplicación de solventes y productos que contienen compuestos orgánicos volátiles y la aplicación de programas de gestión del aire en las cuencas atmosféricas aledañas a la ZMVM, especialmente Tula, donde operan industrias pesadas con alta emisión de contaminantes.

El estudio enfatiza que estas acciones deben llevarse a cabo para alcanzar las reducciones esperadas, a través de esfuerzos concretos dirigidos a reducir la emisión de partículas finas provenientes de procesos de combustión y la emisión de compuestos orgánicos volátiles, precursores de ozono que a su vez pueden presentar escenarios de alta toxicidad.

Contacto: Rodolfo Lacy
rlacy@centromariomolina.org