Evaluación de los Usos de Hidroclorofluorocarbonos en México (2008)
En los años 70, las investigaciones realizadas por los doctores Mario Molina y Sherwood Rowland permitieron determinar el efecto de los clorofluorocarbonos (CFC) sobre el agotamiento de la capa de ozono del planeta. Como respuesta a su investigación surgió el compromiso internacional (Protocolo de Montreal), de eliminar estas sustancias de forma gradual a partir del año 1989. A México le llevó 15 años cumplir la meta, lo cual significó 5 años antes de lo pactado. Con está acción México se adelanta en sus compromisos impactando en una reducción de un 12% la producción mundial de CFC, y en un 60% en la producción a nivel continental.
Los CFC fueron reemplazados en forma rápida y económica por los hidroclorofluorocarbonos (HCFC); tomando ventaja de la similitud de sus propiedades y condiciones de operación. Sin embargo, aún generan efectos negativos sobre la capa de ozono, además de tener un alto potencial de calentamiento global; razón por la cual se ha acordado anticipar su salida como fecha límite para el año 2030 para los países en desarrollo.
El mercado mexicano de refrigeración y aire acondicionado mantiene una alta dependencia hacia el uso de HCFC-22. México ha mantenido un alto consumo de esta sustancia, básicamente motivado por el bajo precio de venta en los mercados internacionales. De acuerdo a la información sobre producción, importación y exportación, el consumo de HCFC registrado en México en 2007 fue de 19 mil 471 toneladas; de los cuales el HCFC-22 representa el 63.5% del mercado; siendo el 95% de este consumo utilizado en refrigeración y aire acondicionado.
Con base en las distintas alternativas de sustitución de HCFC que ya existen en el mercado, México tiene la oportunidad de acelerar el desplazamiento de HCFC-22, estableciendo criterios más estrictos para regular la producción y consumo de estas sustancias. De no tomarse en el corto plazo medidas preventivas que conlleven a impulsar una transición más acelerada hacia la sustitución de estas sustancias, el país puede incrementar las importaciones tanto de gases como de equipos de refrigeración y aire acondicionado con HCFC; contribuyendo a prolongar la permanencia en el mercado de este fluido refrigerante
Basado en las características del sector de refrigeración y aire acondicionado en las edificaciones en México, este estudio identifica alternativas tecnológicas y económicamente viables para sustituir HCFC en aplicaciones de uso doméstico, industrial y comercial, cumpliendo así con las metas señaladas, reduciendo su consumo hacia el año 2020 al 65% de la cuota fijada en 2011, al 35% en el año 2025 y eliminando de manera total su producción y consumo en el 2030.
Contacto: Diana Noriega
Email: dnoriega@centromariomolina.org

