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| Programa estratégico de cambio climático |
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| Evaluación de los usos de HCFC en México |
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Las investigaciones realizadas por los doctores Mario Molina y Sherwood Rowland permitieron determinar en la década de los setentas la contribución que los clorofluorocarbonos (CFC) tienen sobre el agotamiento de la capa de ozono del planeta. Esta investigación tuvo como respuesta el compromiso internacional de eliminar estas sustancias de forma gradual a partir de 1989. A México le llevó 15 años cumplir la meta, lo cual significó 5 años antes de lo pactado. |
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| Foto: Representación gráfica de la capa de ozono. NASA |
Los CFC, ampliamente utilizados desde los años treinta como fluidos refrigerantes, agentes extintores y propelentes para aerosoles tuvieron que ser sustituidos por sustancias menos agresivas a la capa de ozono como los hidroclorofluorocarbonos (HCFC).
Esta acción pactada a nivel mundial mediante la firma del Protocolo de Montreal en 1987 bajo el auspicio del Programa de las Naciones Unidas para el Medio Ambiente (PNUMA) limitó, a partir de 1989, la producción y uso no sólo de los CFC sino también de los halones (CFBr), compuestos muy tóxicos que presentan una vida media en la atmósfera mayor a cien años y que tienen un efecto similar a los primeros.
Sin embargo, a pesar de que la introducción de los HCFC permitió la retirada progresiva de los CFC, se consideraron únicamente como transitorias ya que a pesar de ser menos agresivas no dejan de generar un efecto negativo en la estratósfera y contribuir al calentamiento global, por lo cual fueron incluidas en el Grupo VII del Protocolo de Montreal, que acordó su salida anticipada en su Decimonovena Reunión de las Partes sobre las Substancias que Agotan la Capa de Ozono (RdP-19), realizada en Montreal, Canadá en septiembre de 2007.
Los países desarrollados o Artículo 2 deberán parar su producción y consumo en el 2020, en tanto que para los países en desarrollo o Artículo 5, como México, la fecha límite es el 2030.
El Centro Mario Molina, en coordinación con el Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo Industrial (UNIDO, por sus siglas en inglés) llevan a cabo el presente estudio, que tiene como objetivos caracterizar el sector de refrigeración y aire acondicionado en edificaciones en México, así como identificar alternativas tecnológica y económicamente viables que logren la sustitución de los HCFC en aplicaciones de uso doméstico, industrial y comercial, cumpliendo así con las metas señaladas, reduciendo su consumo hacia el año 2020 al 65% de la cuota fijada en 2011, al 35% en el año 2025 y eliminando de manera total su producción y consumo en el 2030.
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Informe final
Durante el siglo XIX, a la par de investigaciones que dieron como resultado el descubrimiento del ozono y su capacidad de filtrar los rayos ultravioletas, se produjeron también sustancias químicas como el tetracloruro de carbono (CCl4) y el bromuro de metilo (CH3Br), utilizadas como solventes o agentes extintores, mismas de las que se descubrió en 1925, aceleraban la descomposición del ozono, mayormente concentrado en la estratósfera. Esto provocó el adelgazamiento y aparición de un “hoyo” en la capa de ozono del Antártico, permitiendo así el libre paso de los rayos ultravioletas hacia la superficie terrestre, principalmente los UV-B (280-315 nm). |
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Responsable: Diana Noriega
e-mail: dnoriega@centromariomolina.org
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